Traficar con armas o con drogas ya es cosa del pasado y esta pasado de moda, ahora lo que se lleva es traficar con alcohol, al menos en Estonia.

Once personas han sido detenidas por traficar con vodka, concretamente por importar ilegalmente grandes cantidades de esta bebida rusa por un tubo de dos kilómetros a través de la frontera por el fondo del agua.
A los detenidos, tanto rusos como estonios, se les acusa de traficar con al menos 6.200 litros evitando así pagar impuestos por valor de unos 57.000 euros. Cinco años de cárcel les puede caer por ello.
El tubo fue descubierto en noviembre de 2004 en Narv, en la frontera ruso-estona, y era muy fino pero a la vez muy resistente. Pero no fue el único ya que dos después años apareció otro en la misma zona.


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